Hoy en día el uso del dicho
popular Salvarse
por los pelos o Salvarse
por un pelo es un poco variado, se dice que alguien se ha
salvado por los pelos cuando ha conseguido librarse de algún
mal o problema, pero que ha estado muy cerca de no conseguirlo.
Es curioso el origen de la expresión salvarse por los pelos. El origen de esta expresión, que se utiliza vulgarmente para decir que alguien
ha logrado salir de una situación complicada o arriesgada en el último momento y
con dificultad, se remonta al reinado de José I Bonaparte (1768-1844), hermano
mayor de Napoleón I.
Parece ser que, en 1809, este rey dictó una orden que obligaba a los marineros a cortarse el pelo, lo que originó la protesta de éstos, pues la melena larga tenía sus utilidades. Una de ellas, por ejemplo, era la de salvavidas. Tras caer al mar, más de un marinero no se ahogó gracias a que pudo ser cogido por los cabellos. Sus compañeros le decían que se había “salvado por los pelos”.
Parece ser que, en 1809, este rey dictó una orden que obligaba a los marineros a cortarse el pelo, lo que originó la protesta de éstos, pues la melena larga tenía sus utilidades. Una de ellas, por ejemplo, era la de salvavidas. Tras caer al mar, más de un marinero no se ahogó gracias a que pudo ser cogido por los cabellos. Sus compañeros le decían que se había “salvado por los pelos”.
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