Una expresión muy curiosa que usamos para plasmar que algo está muy
lejos es la de "está en el quinto pino". Decimos que algo está en el quinto pino cuando está muy lejos. Ya está.
Sin más complicación. Por ejemplo, la casa de un amigo puede estar en el
quinto pino, la panadería en la que venden esos pasteles que tanto nos
gustan puede estar en el quinto pino o la oficina de correos a la que
tenemos que ir a buscar un paquete puede estar también en el quinto
pino. Y seguramente junto a ninguno de esos lugares haya ningún pino.
Pero ¿nunca se ha preguntado el por qué?, ¿dónde está ese famoso pino? Pues parece que estaba, al menos en sus tiempos, perfectamente identificado y si no vean esta cita de la web "Glosas Emilienses" donde lo explica:
“El quinto pino (algo muy lejos), era originalmente un madrileñismo, y
representaba que a principios del siglo XVIII plantaron cinco frondosos
pinos en el paseo de Recoletos y su extensión septentrional (el actual
Paseo de la Castellana). El quinto pino estaba lejísimos (por los
actuales Nuevos Ministerios), y muchas parejas lo aprovechaban para
tener lances románticos.”
Pero ¿nunca se ha preguntado el por qué?, ¿dónde está ese famoso pino? Pues parece que estaba, al menos en sus tiempos, perfectamente identificado y si no vean esta cita de la web "Glosas Emilienses" donde lo explica:

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