Ya he puesto en mi blog artículos sobre el agua que es un bien necesario y finito más información en :
Pero con el tema del agua uno no sale de su asombro, lo que se llega a pagar por el agua embotellada por aquellos que persiguen la exclusividad.
Me pregunto cuantas personas estarían encantados de poder lucir una de estas botellas en su mesa como
símbolo de prosperidad (yo diría estupidez), a pesar de que la del
grifo mata igualmente la sed. ¡Ver para creer!
Primero fue la excentricidad llamada “agua Fiji”, ideal para
aquellos que persiguen la exclusividad a cualquier precio. Que las personas compren agua embotellada en el manantial de una
pequeña isla del océano Pacífico, a pesar de la enorme huella de carbono
que ello suponía, me parece el colmo del despilfarro, sobre todo
teniendo en cuenta que en los hogares de occidente gozamos de agua de
buena calidad prácticamente “gratis”, me pregunto que pensarán las personas que les cortan el agua potable por no poder pagar los recibos, mientras otros, hacen este alarde de estupidez. Pero el hombre es capaz de superarse a si mismo, sino lean una noticia del diario el País
Agua del Ártico, a 94 euros la botella.
Una nueva locura que empuja a algunos privilegiados a pagar 94 euros
por una botella de agua de iceberg derretido de apenas 750 mililitros.
El
mercado del lujo ha llegado al agua embotellada de la mano de la
empresa Svalbardi, que captura icebergs a la deriva cerca del
archipiélago de Svalbard, en aguas del ártico noruego. La idea se le
ocurrió a un bróker de Wall Street llamado Jamal Qureshi, después de
visitar la zona en 2013 y volver con agua derretida de un iceberg para
su mujer. De venta en los grandes almacenes de lujo londinenses Harrods,
y a través de
la web de la empresa, el propietario de la marca se empeña en convencer al público de que su empresa está libre de carbono.
Mientras tanto en África muchas personas tienen que andar kilometros para conseguir el apreciado líquido, el mudo al revés. Lo cierto es que cualquier tipo de agua embotellada es insostenible.
Aún así, seguro que muchos estarían encantados de poder lucir una de
estas botellas en su mesa como símbolo de prosperidad (yo diría
estupidez), a pesar de que la del grifo mata igualmente la sed. ¡Ver
para creer!
El agua mineral: Todas son saludables pero no iguales
El agua es muy importante para mantener la salud.
Está demostrado que cuando el agua sustituye a otras bebidas, como los
refrescos azucarados, en la alimentación habitual mejoran los parámetros
de riesgo, como el colesterol, o la glucosa, por ejemplo".
Así
lo defiende en una entrevista con Infosalus la especialista del
Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN) del
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Pilar Vaquero,
quien apunta a su vez la importancia del agua en la infancia, en el
deporte, o en la lucha contra la obesidad. "Ojo, el exceso de agua, tomar litros y litros, puede ser también perjudicial (si excede la capacidad del riñón de eliminarla).
Por lo que se refiere al agua mineral,
según recuerda Vaquero, su característica fundamental es que dado su
origen subterráneo ésta no varía. Como su propio nombre indica el agua
mineral es agua con minerales. "Se compone de dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno (H2O), así como de minerales, que son las sales del propio terreno (iones de carga positiva y negativa, que están disueltos). Estos variarán en función del terreno", subraya.
Entonces, ¿qué es mejor: consumir el agua potable del grifo o el agua mineral?
¿Cuál es mejor para nuestra salud? ¿De qué se componen ambas? Aquí las
ocho principales características del agua mineral que la experta
destaca:
1.- "Todas las aguas minerales son potables,
y por tanto recomendables para el consumo humano", subraya. Eso sí, en
función de la edad o de la situación personal, unas serán más
recomendables que otras pero, "en todos los casos todas las aguas
minerales son recomendables para el consumo humano". En este sentido,
Vaquero pone de ejemplo que, para la alimentación infantil, se
recomiendan las aguas con poca concentración de minerales o de
'mineralización débil o muy débil'.
2.- En el agua mineral con gas,
el gas es otro componente además de los minerales disueltos en el agua.
En algunos casos, ésta procede de la propia fuente, y ya tiene incluido
el gas, el anhídrido carbónico (CO2), mientras que en otros casos se
añade durante el envasado, "siempre en función de la legislación". Otro
caso es que ya salga de la fuente con el CO2 y los minerales, pero se
puede reforzar también en el envasado.
3.- El agua mineral en sí no tiene fecha de caducidad,
siempre y cuando esté perfectamente envasada y cerrada. Si el
almacenamiento es por largos periodos conviene mantenerla en la
oscuridad y en frío.
4.- Dentro de las aguas envasadas
cabe diferenciar tres tipos: Agua mineral natural; agua de manantial,
ambas son de origen subterráneo y se diferencian por los límites del
contenido de determinados componentes químicos o metales, por ejemplo; y
el agua potable, que es un agua tratada para que se pueda consumir, la
conocida como agua del grifo, que a su vez puede venderse embotellada.
Ésta última puede proceder del mar, por ejemplo, y haber sido desalada y
potabilizada previamente, o bien de un pantano. "Es perfectamente apta
para el consumo humano y la composición no es fija", precisa Vaquero.
5.- El residuo seco
es un indicador de la cantidad de minerales de un agua. Suele indicarse
en las etiquetas. Se determina eliminando el líquido, calentando el
agua a 180 grados y consiguiendo su evaporación. A más residuo seco,
mayor mineralización del agua. En España, la mayor parte de las aguas
minerales naturales son de mineralización débil. En concreto, las aguas
minerales se clasifican en:
-Agua de mineralización muy débil: hasta los 50 mg/l de residuo seco.
-Agua de mineralización débil: hasta los 500mg/l de residuo seco.
-Agua de mineralización media: de 500 a 1.500 mg/l de residuo seco.
-Agua de mineralización fuerte: agua con más de 1.500 mg/l de residuo seco.
"Es
importante conocer el residuo seco porque puede haber un momento de
nuestra vida donde se necesite agua con pocos minerales, por ejemplo,
cuando el riñón está inmaduro, como es en el caso de los bebes, o de los
ancianos", aclara la experta.
6.- Cómo leer las etiquetas a
la hora de comprar: "Es importante leer de qué tipo de agua se trata
(mineral natural, de manantial o potabilizada), qué minerales son los
que la caracterizan y si tiene alguna indicación, por ejemplo, para la
elaboración de alimentos infantiles, o es agua minero-medicinal, entre
otras.
7.- El agua del grifo y el agua mineral son ambas potables, pero el agua del grifo no tiene una composición constante, por lo que no puede tener indicaciones en relación a su uso.
8.- Para la salud de las personas es recomendable cualquier agua,
sea mineral o del grifo. "Pueden ser igual de buenas. Por conocerse la
composición específica de las aguas minerales, puede recomendarse el uso
de algún agua mineral específica para promover la salud", sentencia la
investigadora del CSIC.
Fuente: http://www.diariodeibiza.es/vida-y-estilo/salud/2017/09/01/8-claves-agua-mineral-son/937758.html