viernes, 23 de noviembre de 2012

Cuatro grados más o cómo decir adiós a casi el 95% de la humanidad

En opinión de Hans Joachim "John" Schellnhuber, fundador y director del Instituto Postdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK) y director del Consejo de Asesores Alemán sobre el Cambo Climático (WBGU), el panorama será realmente desolador si tal incremento en la temperatura llega a darse.
Para Schellnhuber, la capacidad del planeta para albergar humanos en caso de una subida media de 4 grados en las temperaturas se reduciría a "menos de 1.000 millones de personas".
"Para la humanidad es cuestión de vida o muerte... [un aumento así] no conducirá a la extinción del ser humano, ya que unos pocos afortunados, con los recursos adecuados, podrán desplazarse a las partes apropiadas del planeta y sobrevivir. Pero creo que es extremadamente improbable que evitemos una mortandad masiva con cuatro grados de aumento".

David KarolyEl profesor y climatólogo australiano David Karoly dará a conocer esta semana un documento, junto a otros colegas, en el que hablan del escenario que una subida de 4 grados traería a la isla continente.
"Estamos desencadenando el infierno en Australia. Cuatro grados es mucho peor que dos. La disponibilidad de fuentes de agua se reducirá en el cauce del sistema fluvial Murray-Darling, y las precipitaciones se reducirán a la mitad en Australia, duplicando las sequías y el riesgo de incendio. Los niveles del mar subirán 1.1 metros en el 2100, incrementándose hasta los 7 metros con el paso de los siglos incluso aunque cese el calentamiento global. La gran barrera de coral se morirá y la industria del Sky en Australia desaparecerá".
Otro de los expertos, David Spratt, ha escrito recientemente sobre las implicaciones de un aumento en las temperaturas de cuatro grados. "El mundo será más caliente que nunca en la historia de la evolución del hombre".
En su opinión el punto de no retorno será una subida de tres grados. En ese punto ya no podremos intervenir para reducir las temperaturas en el ciclo de vida de una única generación. Spratt cita en su artículo al experto de la NASA James Hansen, que cree que el evento exterminaría a una gran porción de las especies animales del planeta. La mitad del planeta sería inhabitable, y los ecosistemas oceánicos y la cadena trófica se colapsarían.

Lo dicho, realmente un panorama apocalíptico. Esperemos que nuestros gobiernos comiencen a escuchar y empecemos a actuar cuanto antes. Incluso si las predicciones de estos expertos resultan exageradas, no perdemos nada reduciendo las emisiones de gases invernadero.

Fuente: 



Trucos para ahorrar en el hogar

 El calentamiento global, el cambio climático, el agujero de la capa de ozono... Son conceptos que en mayor o menor medida están presentes en la vida cotidiana de los ciudadanos, que se preocupan por el medio ambiente y la calidad de vida de hoy y la del día de mañana para sus hijos. La posibilidad de sufrir una catástrofe ecológica causa auténtico temor.
No obstante, un estudio de centro de investigaciones Sociológicas (CIS) publicado en enero concluye que a pesar de esta creciente preocupación, los españoles todavía suspenden en conciencia ecológica. "El ciudadano ecológico español no existe", dice taxativamente el informe del CIS. En la investigación sobre "ciudadanía y conciencia medioambiental en España" se afirma que la creciente aceptación de valores medioambientales por parte de los ciudadanos españoles "no encuentra correspondencia en el desarrollo de prácticas y estilos de vida sostenibles". Dicho de otro modo: "Se ve claramente una brecha entre la conciencia ecológica y la práctica ambiental".
No obstante, las últimas encuestas del CIS desvelan que, en relación con los hábitos de consumo y estilo de vida, la población se muestra mucho más concienciada. "En el terreno intermedio de las prácticas domésticas no obligatorias, como el reciclaje o el ahorro de energía, nos encontramos con una adhesión creciente, pero también escasa, indicativa de la obsolescencia de la mayor parte de las costumbres domésticas españolas", explican los autores del informe.
Uso racional de la energía
La energía es motor de la vida diaria. El uso energético requiere recursos cuyo aprovechamiento impacta de manera negativa en el medio ambiente. De ahí que sea necesario optar por un sistema energético que minimice estos efectos, y que a la vez garantice la actividad industrial, social, agrícola... y también en el hogar.
Una parte considerable del consumo energético se produce en el hogar y cada vez son más las personas conscientes del de su capacidad para ahorrar recursos y dinero. Los consumidores pueden hacer mucho a través de sus hábitos de vida. Pueden y deben ejercer su responsabilidad individual a la hora de cuidar y mejorar nuestro entorno.
Casi un 10% de la energía que se consume en casa se derrocha, lo que supone una pérdida aproximada de 400 millones de euros al año en los hogares andaluces. Apagar todas las luces antes de acostarse, cubrir las rendijas para impedir la fuga de energía, usar la lavadora y el lavavajillas a plena carga, o utilizar elementos de sombreado para evitar el calor (toldos, persianas, porches...) son pequeñas medidas con las que los ciudadanos podrían evitar hasta un 40% de esas pérdidas de energía.
La energía que malgastan tan sólo 10 hogares en un año serviría para ver más de 100.000 horas de televisión, poner más de 5.000 veces la lavadora a plena carga o utilizar el frigorífico durante 15 años. Vale la pena, con económico. Sin que nos demos cuenta gastamos mucha energía y, en bastantes casos, la derrochamos, incrementando nuestra factura eléctrica y el gasto en combustible yendo solos en el coche al trabajo, dejando el ordenador todo el día encendido, apagando la tele con el mando a distancia?
Los equipos de alta eficiencia energética pueden ser de gran ayuda para el ahorro en el consumo. El que más consume es el frigorífico, porque permanece encendido 24 horas. Por eso, es muy importante fijarse en su etiqueta energética y elegirlo de clase 'a' o superior cuando se vaya a comprar uno nuevo, la misma clasificación que deberían tener todos los electrodomésticos de casa. Un frigorífico de clase 'a++' consume en 15 años el equivalente a 503 euros frente a uno de clase 'g' que consume 2.094 euros.
Hay que procurar encender las luces sólo cuando sea necesario. Y al hacerlo, que sean de bajo consumo ya que gastan hasta un 80% menos que una bombilla incandescente. Aunque no lo parezca, los aparatos en 'standby', los que se dejan con el piloto rojo encendido, gastan más del 5% de la energía eléctrica que se consume en casa. Para apagarlos completamente de una vez, pueden utilizarse bases de conexión múltiple con interruptor.
Igualmente, cuando no vayamos a utilizar el ordenador durante periodos cortos podemos apagar solamente la pantalla, con lo que ahorraremos energía. Si se prevén ausencias superiores a 30 minutos, es preferible apagarlos completamente. Y sin olvidar que el salvapantallas que menos energía consume es el de color negro.
Algo que sube el consumo sin darnos cuenta es el aislamiento de las ventanas. Entre el 25% y el 30% de las necesidades de calefacción y frío se deben a pérdidas a través de ellas. Es importante comprobar que cierran bien y, si es posible, incluir ventanas más eficientes

El cualquier caso, la mayor parte de la demanda energética proviene del transporte. Si no queda más remedio que coger el coche, lo mejor es compartirlo con algún compañero para ir al trabajo y aplicar los consejos de la conducción eficiente, como por ejemplo, levantar el pie del acelerador al acercarnos a una rotonda o circular en la marcha más larga posible. Con ellos, el ahorro rozará los 200 euros anuales en combustible, amén de evitar emisiones contaminantes.
Introducir más biocombustibles al repostar es otra forma de ahorrar. Hoy en día existe el biocarburante (bioetanol o biodiesel), mezclado o aditivado en la gasolina y gasoil convencional en proporciones inferiores al 5% en volumen. Pero se le puede añadir hasta el 10% para los motores de gasolina y hasta el 30% para los de diesel, en las biogasolineras que existen.
La 'huella de carbono'
Estos pequeños gestos de ahorro ayudan a reducir nuestra 'huella de carbono', un concepto extremadamente útil para conocer el impacto que nuestra actividad diaria tiene en las emisiones de dióxido de carbono (CO2), principal responsable junto al metano del efecto 'invernadero' que está recalentando el planeta y provocando cambios en el clima.
En la actualidad, son muchas las instituciones que ofrecen en la red calculadoras capaces de establecer nuestra 'huella' como consumidores. Desde que suena el despertador e incluso antes, mientras se duerme, el ser humano está generando impactos sobre el planeta que pueden cuantificarse.
 REDACCIÓN, IGNACIO A. CASTILLO

Cinco simples consejos para reducir la factura de la luz

-Desconectar los aparatos cuando no se estén usando. El consumo energético de los sistemas en espera (standby) a lo largo del año supera en casi tres veces el consumo de los equipos de refrigeración empleados en verano, según el informe Análisis del consumo energético del sector residencial en España, elaborado por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDEA). En ese sentido, hay que apagar los aparatos que no se estén utilizando. Una posibilidad para facilitar el desenchufado consiste en conectar todos los equipos (Dvd, video, TDT, etc) a "ladrones" con un único botón de apagado.
-La calefacción, a temperatura constante. La calefacción supone uno de los principales gastos energéticos de los hogares españoles, pues significa casi la mitad (47%) del consumo energético de una vivienda. En ese sentido, trucos como mantener la temperatura constante puede aportar un ahorro del 7%, según la empresa Reparalia. En general, basta con que la temperatura en invierno se sitúe en torno a los 18-20 grados durante el día y entre 15 y 17 grados, por la noche. Cada grado de más supone incrementar el consumo energético un 7%, según Ecologistas en Acción. Cerrar los radiadores si se está fuera de casa más de un día también es una medida conveniente.
-Aislar puertas y ventanas contra las pérdidas de calor. Medidas tan sencillas como cerrar las cortinas y persianas o colocar tiras adhesivas, masilla o silicona en puertas y ventanas permite un aislamiento rudimentario muy fácil de acometer, si no se cuenta con el presupuesto para instalar puertas y ventanas de PVC y doble acristalamiento.
Otro truco eficaz para mantener el calor es colocar los radiadores a los pies de las ventanas. De esta forma, se crea una cortina de aire caliente que atenúa la exposición al frío exterior.
-Rebelión en la cocina. En la cocina se utiliza la electricidad de forma intensiva, por lo que un conjunto de sencillos gestos (por pequeños que nos parezcan) pueden aportar un 'pellizco' de ahorro si se suman en el conjunto del año. Para empezar, hay que plantearse si necesitamos que algunos de los útiles que empleamos sean eléctricos (abrelatas, cuchillos, etc), o si podemos 'apañarnos' con su versión manual. Asimismo, es útil emplear las tapaderas y utilizar la olla exprés para reducir el tiempo de encendido de la cocina. Asimismo, el calor residual puede ser otro truco, empleado inteligentemente, pues los alimentos siguen cocinándose en el horno o la vitro cerámica, después de apagado del fuego. Lo mismo sucede con la plancha. En cuanto al frigorífico, no es necesario tener una potencia demasiado elevada, pues los alimentos se conservan bien entre los 3 y 5º C. Por otro lado, la lavadora gasta menos electricidad cuando lava en frío. Asimismo, hay que recordar que el microondas consume menos energía que una 'vitro' al calentar alimentos como un vaso de leche.
-Eficiencia, eficiencia y eficiencia. A la hora de adquirir electrodomésticos, conviene seleccionar los que sean eficientes energéticamente incluso aunque su coste sea ligeramente superior (hay que tener en cuenta que puede compensarse con el gasto de energía a lo largo de toda la vida del aparato). Asimismo, hay que cambiar las viejas bombillas (a ser posible por LED), a sabiendas de que el 4% del consumo se lo lleva la iluminación de la casa. En general, un mantenimiento y limpieza óptimo tanto de bombillas como de electrodomésticos supone un aumento de la eficiencia.
 CONSEJOS DE AHORRO VERDE

1. Climatización

Cambiar la caldera tradicional por otra más eficiente. Aislar las tuberías y la caldera.
Cada grado menos supone un ahorro del 10%.
Apagar la calefacción 30 minutos antes de acostarse reduce la factura un 5%.
La limpieza de los filtros del aire acondicionado supone un 5% de ahorro.
Apostar por la ventilación natural.


2. Electrodomésticos

Las cocinas de gas generan menos de la mitad de emisiones que las eléctricas.
Apostar por aparatos con certificación A.
La utilización de precocinados supone tres veces más emisiones.
Reducir el tiempo de cocción.
Poner las lavadoras llenas. Una lavadora menos a la semana reduce 20-30 kilos de CO2 al año.
Instalar contadores inteligentes para reducir el consumo eléctrico.
Apagar por completo la televisión y desenchufar el cargador de los móviles.
Reducir el brillo de la pantalla de la televisión y del ordenador.


3. Energías renovables

Paneles solares para calentar el agua sanitaria.
Bombas de calor geotérmicas.
Instalar calderas o estufas de biomasa de alto rendimiento.
Sistemas combinados de producción de calor y electricidad.
Todas estos sistemas permiten ahorrar costes, son subvencionables y aportan independencia energética.


4. Cubiertas y fachadas

Es doble acristalamiento reduce la pérdida de calor.
Un toldo atenúa el calor provocado por los rayos del sol.
Las fachadas oscuras atraen los rayos del sol y aumentan la temperatura para reducir el gasto en calefacción.


5. Suelos

El aislamiento bajo el suelo reduce un 25% la pérdida de calor.
El suelo radiante consume un 25% menos que la calefacción tradicional.


6. Iluminación

Maximizar el uso de la luz natural.
Cambiar las bombillas por LED. Consumen un 80% y duran 10 veces más.
Utilizar canales que reflactan la luz a estancias no iluminadas.

sábado, 17 de noviembre de 2012

ANÉCDOTA DE FRANCISCO DE QUEVEDO



En Alcalá un buen día, cuando se había escapado de noche sin permiso y deambulaba por las calles, escuchó cómo desde un balcón una bella dama que iba acompañada de un jovenzuelo con pinta de ser su criado le llamaba queda y dulcemente.
Además había un cubo que dejaban caer desde el balcón atado con unas poleas. No lo dudó ni un instante y presuroso se subió al cubo y pidió que le izaran. El cubo empezó a ascender hasta que llegó a una altura en la que estaba a mitad de camino entre el suelo, demasiado alto para saltar, y el balcón, demasiado lejos para poder subir. Entonces se dio cuenta que todo había sido una broma.
Se armó tal griterío que una ronda de la Santa Hermandad terminó por acercarse al lugar a ver qué pasaba y en la oscuridad de la noche gritaron el consabido: "¿Quién vive?". A lo que Quevedo, atrapado, contestó con una frase que luego pasó a la historia y aún se usa hoy en día como sinónimo de que las cosas no avanzan: "El señor Francisco de Quevedo, que ni sube ni baja ni está quedo".
Se dice cuando alguien, metido en un aprieto, no acierta a salir de él y causa malestar a quienes le rodean.

EL LENGUAJE DE LOS ICONOS EMOJI

Los iconos emoji, esos simpáticos dibujitos de origen japonés que se usan sobre todo en aplicaciones de mensajería como Whatsapp, están absolutamente de moda. Los usuarios de Android y de iPhone los utilizan continuamente para ahorrarse palabras y para poner énfasis en sus conversaciones. Con la última actualización del sistema operativo para dispositivos móviles de Apple, iOS 6, se ha multiplicado su número.
Los emoji son la versión japonesa de los emoticonos occidentales. Son usados en dispositivos electrónicos y en páginas. Literalmente significa "imagen-letra", y son tan populares en su país de origen que incluso las operadoras de móvil han creado sus propios emojis para atraer a nuevos clientes.
Muchos de estos iconos son fácilmente reconocibles y sabemos qué significan. Caras riéndose, llorando o enfadadas... Pero otros resultan un misterio, porque simbolizan aspectos que están vinculados a la cultura del país del sol naciente. Pero tranquilos, aquí estamos nosotros para desentrañar su simbolismo. O por lo menos los de algunos de ellos.
 
 El ogro japonés. Los oni son criaturas del folclore japonés, similares a los demonios u ogros occidentales. Son personajes populares en el arte, literatura y teatro, y suelen ser malignos. ¿Alguien lo dudaba, con la cara de locos que tienen?


 El símbolo de la ira. Parece el logo de un banco, pero resulta que en Japón es la representación gráfica del enfado. Sí, totalmente incomprensible a ojos de un occidental.



 Persona levantando las manos para celebrar. Muchos creen que este símbolo significa 'paren, por favor', pero resulta que es una manera de expresar contento por una victoria.



 Edificio postal. Si no nos lo hubieran dicho, jamás sabríamos que este edificio tiene esta función.





Aguas termales. Otro de esos iconos que parecen el logo de una empresa. A mí siempre me había recordado al de Java , pero no tiene nada que ver: representan unas aguas termales. No, tampoco es un plato de comida caliente, aunque seguro que mucha gente lo usa para decir que está tomando sopa.
6
Pez globo. Casi todos los animales son muy fáciles de reconocer en Emoji. Quizás el más raro para un occidental sea este pez globo, sobre todo porque no aparece hinchado y de frente, que es como estamos acostumbrados a verlo.
7
La Vía Láctea: difícil de apreciar en pequeño, pero ese icono es una obra de arte.
8
Koinobori: un juguete de viento japonés formado por dos peces de papel.
9
Corazón amarillo: existen diferentes tipos de amor, y para cada uno de ellos, emoji tiene un color. El dorado es para el amor más puro, el que es honesto y verdadero.
10
Corazón morado: amor prohibido.
11
Corazón verde: ¿Os suena la expresión 'verde de envidia'? No sabemos si está relacionado, pero este símbolo significa 'amor envidiado'.
12
Corazón rosa: no, no está latiendo. El perfilado significa que el amor crece por momentos. ¿No es bonito?
14
Mujer con los brazos en la cabeza: ok, lo estás haciendo bien.
15
El edificio 109. Un popular centro comercial situado en el barrio de Shibuya, en Tokio.
16
Hotel del amor: En Japón abundan estos establecimientos especialmente diseñados para que las parejas puedan disfrutar de una cita romántica.
17
Hombre avergonzado. Si recibes este icono, es que la persona que te lo ha mandado está muy arrepentida por algo.
18
NG: "No Good". No está bien. Para mostrar descontento.
Si quieres conocer el significado de los demás iconos emoji, puede visitar esta página.

Por
http://es.finance.yahoo.com/blogs/fintechnologiayredeses/significado-iconos-emoji-whatsapp-092543310.html

Fuera / afuera, dentro / adentro, delante / adelante, detrás / atrás

Tenemos en español pares de adverbios de lugar con a- y sin a- que a veces plantean dudas en el uso. Me refiero a parejas como fuera/afuera, dentro/adentro, delante/adelante, detrás/atrás, etc. Lo primero que tenemos que saber es que cada miembro del par admite lo mismo usos de situación (1, 2) que usos de desplazamiento (3, 4):
(1) No me diga que estoy fuera de la realidad, miss Ramos [...] [Ana María Fuster Lavín: Réquiem]
(2) Me quedé afuera aguardando a Momo [Fernán Caballero: La gaviota]
(3) Mañana me voy fuera de Lima, a descansar por unos ocho días [Carmen María Pinilla (ed.): Arguedas en el Valle del Mantaro]
(4) Espérame aquí, niña. Voy afuera a hacerme muy rico [Isabel Allende: Cuentos de Eva Luna]
Por tanto, hay que desechar la idea, bastante arraigada, de que las formas sin a- solo se utilizan cuando tienen significados estáticos y que las contrapartes con la preposición incorporada denotan exclusivamente movimiento.
La verdadera diferencia está en su capacidad para admitir un complemento o no. Las formas sin a- aceptan siempre un complemento introducido por la preposición de, como se ve en los ejemplos (1) y (3). Este no tiene por qué estar presente obligatoriamente. Puede expresarse (5) o quedar sobreentendido (6); pero, en cualquier caso, virtualmente está ahí:
(5) Me voy fuera de Lima por unos días
(6) Me voy fuera por unos días
Es frecuente, por otra parte, el uso de las formas con a- con dicho complemento, pero se considera vulgar: Me quedé afuera de la competición. Debemos evitar, por tanto, afuera de, adentro de, adelante de y atrás de.
No se utiliza la preposición a ante estos adverbios. Para eso ya están las variantes correspondientes con -a:
(7) Sigamos a delante > Sigamos adelante
Pero, sobre todo, no puede aparecer esta preposición ante las formas que ya la llevan incorporada:
(8) Vamos a adentro > Vamos adentro
Ni que decir tiene que son incorrectas expresiones redundantes como salir (a)fuera y entrar (a)dentro, pues la idea de salir ya implica que tiene que ser hacia fuera (no se puede salir hacia dentro), y en la idea de entrar va implícita la de que lo hacemos hacia dentro (por imposibilidad física y lógica de entrar hacia fuera). En estos casos debemos decir simplemente salir o entrar.
Por último, hay que mencionar la forma erosionada alante, que va desplazando en el habla coloquial (y no tan coloquial) a los adverbios adelante y delante. Como ves, está tachada, así que no creo que haga falta decir más.
Se podría continuar con el tema, pero esto es lo mínimo que es necesario saber para emplear estos pares correctamente. Y no es poco.
[Blog de Lengua Española de Alberto Bustos, 'Fuera', 'afuera' y compañía;


Indica si las secuencias destacadas en negrita en las siguientes oraciones son correctas. Corrige las que no lo sean. Te puede venir bien leer la entrada sobre el uso de los adverbios fuera, afuera, dentro, adentro, etc., así como la entrada sobre alante. Para comprobar tus respuestas, consulta las soluciones.
a) Me miró de arriba a abajo
b) Pues el caso es que no se está mal aquí dentro
c) ¿Por qué no te vas fuera un ratito?
d) ¡Niño, sube arriba y bájate el New York Times!
e) Ponte tú en el asiento de alante
f) Te tengo dicho que no pongas los pies arriba de la mesa
g) Pues el caso es que no se está mal aquí adentro
h) ¿Por qué no te vas afuera un ratito?
i) —¿Se puede? —¡A delante, a delante!
j) Si no está el tractor delante del palacete, es que no está 

sábado, 10 de noviembre de 2012

SEGUIR EN SUS TRECE

“Seguir en sus trece” se usa precisamente para referirse a alguién obstinado y empeñado en algo.


" Algunos sostienen que proviene de la obstinación con que el antipapa español Pedro de Luna, durante el cisma de Occidente, mantuvo sus derechos al trono bajo el nombre de Benedicto XIII. Para otros hace referencia a un juego de cartas, similar al siete y medio. En ese caso, la cantidad de tantos máximos para poder ganar el juego era "quince". De esta forma, sucedía con mucha frecuencia que el jugador, al alcanzar ocasionalmente los trece puntos  y por temor a pasarse de la cantidad ideal, se rehusaba a pedir otra carta y se plantaba en ese número"
Nacido como Pedro Martínez de Luna y Pérez de Gotor en 1328 en la provincia de Zaragoza y por lo tanto español, es poco más conocido como Benedicto XIII pero famoso por su apodo: Papa Luna. Este hombre, aunque Papa de nombre, perteneció a la obediencia de Aviñón, cuando la Iglesia tenía dos papas.

Es algo que me fascina, aquella lucha de poder en el seno de la Iglesia y cómo los dos papas se consideraban legitimados para serlo. Pero siendo este punto elemento necesario en lo que voy a contarles, no es la clave. La cuestión sobre la que trata la curistoria es que este papa Benedicto XIII se negaba a renunciar a su cargo eclesiástico, a pesar de lo acordado en el Concilio de Constanza. Finalmente se retiró, volviendo a España, al Castillo de Peñíscola, donde moriría en 1423 y allí mantuvo un pequeño grupo de apoyo y siguió llamándose a sí mismo papa Benedicto XIII.

Y por esta cabezonería y por ser el XIII el guarismo asociado a su nombre papal, es por lo que tenemos hoy en nuestro lenguaje la expresión “seguir en sus trece”

Fuente:  http://curistoria.blogspot.com.es/2011/05/seguir-en-sus-trece.html

LA COMPRESIÓN Y LA TOLERANCIA ES BASE DE CUALQUIER BUENA RELACIÓN


viernes, 9 de noviembre de 2012

¿Y si la mitad de lo que sabes sobre ciencia es falso?

 No importa lo bonita y elegante que resulte una teoría, ni el tiempo (y la honorabilidad que ello conlleva) que haya estado en boga. Si aparece un dato medible, perceptible, replicable, que no encaje en el marco de trabajo de la teoría, esta merecerá ser replanteada desde sus cimientos.


De hecho, hace apenas unos años nos enseñaban en la escuela que Plutón era un planeta; que los dinosaurios eran de sangre fría; que la mayor parte del ADN almacenaba información inútil o "basura"; que la sacarina provocaba cáncer y que una dieta rica en fibra lo prevenía; que las estrellas no podían ser mayores de 150 masas solares, o que no existían especies eusociales entre los mamíferos.
Y sin embargo, los nuevos hallazgos científicos han ido dejando "desactualizada" esa información que memorizamos siendo niños. De hecho, según el libro "The Half-Life of facts" ("La vida media de los hechos") del autor Samuel Arbesman, cuyo apetitoso subtítulo es "por qué todo lo que sabemos tiene fecha de caducidad", la mayoría de nosotros no actualizamos nuestro conocimiento científico y basamos nuestra toma de decisiones en los datos que aprendimos en la escuela. ¡Error!
Arbesman es un experto en cienciometría, la ciencia que estudia la medición y análisis de la ciencia, principalmente a través de la bibliografía. Esta disciplina nació en 1947 de la mano del matemático Derek J. de Solla Price cuando se le pidió que ordenara cronológicamente la colección de la revista científica Philosophical Transactions of the Royal Society.
Price se dio cuenta de que la altura de los montones anuales iba creciendo exponencialmente, lo cual le llamó la atención hasta el punto de hacer esa misma comprobación con otras publicaciones científicas. Tras hacerlo, en el año 1960 llegó a la conclusión de que la producción científica había estado creciendo de forma continuada a un ritmo del 4,7% anual desde el siglo XVII.
Como en la actualidad, el conocimiento científico sigue creciendo en un factor de x10 cada 50 años, no debe sorprendernos llegar a la conclusión de que una buena parte de lo que aprendimos en la escuela y la universidad ha quedado desfasado. Y ahí es donde el autor del libro antes citado, ha tenido la genial idea de crear el concepto de "edad media" de un conocimiento, inspirado por la edad media que cualquier sustancia radioactiva tarda en desintegrarse.

Igual que decimos por ejemplo, que la vida media del isótopo radioactivo del estroncio-90 es de solo 29 años, Arbesman propone (también como ejemplo) que el periodo de desintegración de una verdad clínica sobre cirrosis y hepatitis es de 45 años. Esto equivale, "en cristiano", a decir que la mitad de lo que los médicos creen saber sobre las enfermedades hepáticas a día de hoy será erróneo u obsoleto dentro de 45 años.
Arbesman advierte también contra el sesgo que aplicamos a la hora de actualizar nuestro conocimiento. La gente tiende a seleccionar hechos que de algún modo justifican sus creencias sobre el modo en que funciona el mundo. "Solo añadimos hechos que concuerdan con lo que ya sabemos, en vez de asimilar los nuevos hechos y evaluar el modo en que afectan a nuestra visión sobre el mundo".
También resulta divertido el análisis del autor del libro sobre el aumento exponencial en la producción de literatura científica y el sinsentido al que conlleva. "El crecimiento no puede continuar para siempre, si lo hiciera todo el mundo en el planeta llegaría a ser científico un buen día".
Obviamente esto no va a suceder, no sé si por fortuna o por desgracia. Pero si no podemos fiarnos de la eterna verosimilitud de lo que la ciencia anuncia cada día desde sus tribunas (mucho menos de lo que leemos en internet, incluido este blog) ¿entonces qué?
Bien, solo nos queda perseverar en el hábito de leer, mantener la mente abierta al conocimiento nuevo, evitar la formación de dogmas personales que sesguen nuestro juicio, y especialmente obligarnos a evaluar todo cuanto nos llega a través de un sano y necesario escepticismo crítico.

Por Miguel Artime
http://es.noticias.yahoo.com/blogs/cuaderno-de-ciencias/y-si-la-mitad-lo-que-sabes-sobre-155336181.htm  l 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

ORIGEN DEL BAÑO MARÍA

La historia de le expresión es realmente curiosa y está relacionada...con la alquimía...vean esta cita:
Sin duda nos encontramos ante una de las operaciones de laboratorio más antiguas de la humanidad, el baño María, que asimismo se usa hoy de forma asidua en la industria o en la cocina. Si hacemos caso a los diccionarios al uso, con esta expresión puede entenderse lo mismo el procedimiento mediante el cual se con-sigue calentar de forma suave y uniforme una sustancia, que al recipiente que se expone a la fuente de calor conteniendo el agua del baño y el otro recipiente de menor tamaño con la materia que se desea calentar indirecta y uniformemente.
Operación o aparato, la expresión baño María parece proceder del latín bajomedieval balneum Mariae, a donde tal vez se llegaría a través del francés bain-marie. De lo que no parece haber duda es en atribuir a cierta María, conocida desde la antigüedad con el apelativo de Judía o Hebrea, del invento de este sistema de calen-tamiento uniforme de productos.
(.../...)
El historiador de la alquimia F. Sherwood Taylor, comenta que “uno de ellos, María la Judía, parece corres-ponder, en efecto, a una persona de carne y hueso y una gran descubridora de la ciencia práctica”. Esta idea de María como persona física real es la que actualmente está más extendida entre los estudiosos del tema. Tiene gran fama de diestra operativa que le viene del propio Zósimo, quien al parecer tuvo en sus manos cierta obra suya en la que se hacía una pormenorizada descripción del instrumental en los laboratorios de la época. El propio Panopolita extractó ciertas partes ese texto, siendo la más conocida aquella que se refiere a cierto aparato destilatorio denominado Dibikos o Tribikos (según tuviese dos o tres caños para la destilación):

“He de describiros el tribikos. Porque así se llama el aparato hecho de cobre y descrito por María, la transmisora del Arte. Dice lo que sigue:
Háganse tres tubos de cobre dúctil un poco más gruesos que los de una sartén de cobre de pastelero; su longitud ha de ser aproximadamente de un codo y medio. Háganse tres tubos así y también un tubo ancho del ancho de una mano y con una abertura proporcionada a la de la cabeza del alambique. Los tres tubos han de tener sus aberturas adaptadas en forma de uña al cuello de un recipiente ligero, para que tengan el tubo pulgar, y los dos tubos unidos lateralmente en cada mano"
Fuente: http://www.uch.ceu.es/principal/eponimos_cientificos/bano_maria.asp

domingo, 4 de noviembre de 2012

‘Aprisa’ y ‘a prisa’

Aprisa admite, al menos en principio, dos grafías diferentes: en una palabra (1) o en dos (2):
(1) La limpieza es total, en todas partes, no obstante la gran cantidad de gente que camina aprisa, mientras consume alimentos pasajeros [...] El Meridiano de Córdoba (Colombia),
(2) También nos alejamos del vivir a prisa e irreflexivamente, para hacerlo de un modo más sereno y meditado Los Andes (Argentina),
Sin embargo, como suele ocurrir cuando tenemos la opción de escribir junto o separado, se prefiere la primera.
Este es un caso análogo al de otros adverbios, como deprisa, enseguida, enfrente y alrededor.Fuente: Alberto Bustos Plaza
http://blog.lengua-e.com/alberto-bustos/

 
Diccionario de sinónimos y antónimos © 2005 Espasa-Calpe:

aprisa

  • deprisa, rápidamente, pronto, rápido, aceleradamente, prestamente, urgentemente, apresuradamente, velozmente
    • Antónimos: despacio, lentamente
'aprisa' también aparece en estas entradas

¿Por qué los mosquitos no pican a todos?

  ¿No te pican los mosquitos? Agradéceselo a tus bacterias
La revista Sciencia publicó un artículo muy interesante sobre la importancia que los microorganismos con los que convivimos tienen en nuestro comportamiento.
Hasta el momento, la relación entre el comportamiento de los animales y los microorganismos se estudiaba cuando había una infección. Se observaba cómo cambiaba un animal que sufría una enfermedad. Pero se le prestaba poca antención a los animales sanos y su microbiota.
En el caso del mosquito de la malaria (Anopheles gambiae) un estudio reciente ha demostrado que estos mosquitos pican mucho menos a aquellos humanos que tengan una diversidad mayor de bacterias en la piel. Algunos de estos microorganismos generan sustancias que son tóxicas para el mosquito, y por ello los evita. Cuanto mayor es la diversidad, más probable es que haya alguna bacteria, o muchas, que generen este tipo de toxinas.